Vigotsky Tª Sociocultural Parte I

Notas Biográficas

Vigotsky (1896-1934) nació en Orsha, Bielorrusia en un contexto familiar especialmente culto e intelectual por lo que poseía una gran formación, tanto en psicología como en diversas ciencias y lenguas. Formuló la teoría sociocultural del desarrollo obteniendo el reconocimiento en su país. En su época fue llamado “el Mozart de la psicología”.

Los problemas educativos de la URSS  preocupaban a Vigotsky. Especialmente merecieron su atención el analfabetismo, las diferencias culturales entre las repúblicas, la psicología de la educación y la defectología o psicología terapéutica, además de la atención a los disminuidos y retrasados mentales.

Vigotsky no recibió la influencia del clima político estalinista  por ser anterior a esa época, en la que sus teorías fueron relegadas al olvido. A partir de la muerte de Stalin en 1953 se recuperaron las ideas y obras de Vigotsky  que comenzaron a ser publicadas en 1956. Sus publicaciones comprenden alrededor  de 180 obras.

Los principales seguidores-colaboradores de Vigotsky  fueron Luria y Leontiev. A partir del año 1924, el grupo  fue conocido como  La Troika Vigotskyana.

Las investigaciones y teorías de Vigotsky y sus colaboradores  no se difundieron en Occidente hasta los años 60 del siglo XX. Una de sus primeras obras traducida al inglés, Pensamiento y Lenguaje, se publicó en 1962. Dicha obra se tradujo también del ruso al español, en Argentina, en 1964[i].

La Teoría Sociocultural del Desarrollo

La teoría, que Vigotsky denominaba Ley genética natural del desarrollo sociocultural fue elaborada mediante investigaciones psicológicas relacionando la psicología con otras ciencias humanas de las que Vigotsky poseía amplios conocimientos. Disciplinas como la sociología o la semiótica proporcionaban a sus investigaciones diferentes puntos de vista sobre el funcionamiento mental y el desarrollo humano.

Debido al hecho de que Vigotsky no era solamente psicólogo, dotó a la psicología de un soplo de aire fresco, haciéndola formar parte de una ciencia social  más unificada (Werstch, 1995).

Asimismo Werstch (1995) descubrió en las investigaciones de Vigotsky  la gran diferencia entre el concepto soviético del funcionamiento de la mente humana  y el concepto occidental. La diferencia fundamental consiste en el reconocimiento de la influencia de las fuerzas sociales en la formación de los individuos, aspecto que es una de las bases en la teoría de Vigotsky.

Bruner y otros psicólogos destacados han reconocido que la psicología occidental no había conseguido aportar datos significativos del comportamiento humano. La razón de ello se debía al aislamiento de los psicólogos entre sí, a las diferentes formas de realizar sus investigaciones y a la falta de comunicación entre ellos. A esta situación se añadía, además, la falta de colaboración con representantes de otras disciplinas. Por todo ello no se ha conseguido obtener  una visión holística e integrada de la naturaleza humana, especialmente en lo que concierne a los estudios de psicología individual y a los del entorno sociocultural (Bruner, 1976, en Werstch 1995).

En la teoría de Vigotsky hay tres aspectos fundamentales a considerar: su creencia en el método genético evolutivo de Darwin, la sociogénesis como  origen sociohistórico de la conciencia y la mediación o transmisión de la cultura a través de instrumentos, especialmente el lenguaje, lo que recibe el nombre de mediación semiótica o simbólica.

Así Vigotsky define el desarrollo por la aparición y transformación de la mediación simbólica que permite la interacción de los individuos con el medio social y contribuye a la aparición y desarrollo de los procesos psicológicos superiores.

De este modo Vigotsky integra los fenómenos sociales, semióticos y psicológicos  al relacionar a los individuos con la situación sociocultural en la que se desenvuelven.

En consecuencia, los sistemas de signos constituyen la base de la relación genética entre la sociedad y el individuo, lo que conlleva  superar el aislamiento entre ambos en las ciencias humanas.

En la explicación de Vigotsky sobre el origen social de la conciencia se encuentran similitudes con las ideas de H.G. Mead  que consideraba la vida mental como resultado de las relaciones sociales interiorizadas (Mead, 1982 en Werstch, 1995). En la teoría de Vigotsky la sociogénesis es ampliada con la intervención de la Historia.

 Sociogénesis y Conciencia

El concepto de Vigotsky de la sociogénesis está relacionado con el materialismo dialéctico de Marx, que atribuye el origen social de la mente y el surgimiento de la conciencia a los actos sociales. Así, el desarrollo humano se considera social y psicológico al mismo tiempo.

La sociogénesis da lugar a la  conciencia al interiorizar la vida social, creando la mente y el pensamiento, los cuales se desarrollan  por la participación en los actos sociales, ya sea entre dos personas o en grupos más amplios. Así se aprehenden la cultura  y la historia del grupo mediante el lenguaje y la comunicación.  De esta forma, las características de la comunicación interpersonal se transmiten a la vida interior de las personas dando origen a la conciencia.

La dimensión social de la conciencia es primigenia en tiempo y hecho. La dimensión individual de la conciencia es derivada y secundaria (Vigotsky, 1979  en Werstch, 1995).

Según Vigotsky (2000), la conciencia es  una de las formas más complejas de la organización de nuestro comportamiento. Siguiendo a Marx la define como la duplicación de la experiencia que permite prever los resultados del trabajo y orientar las propias reacciones hacia dichos resultados. Por tanto, la experiencia es un rasgo distintivo del comportamiento humano.

El comportamiento[ii] del hombre se desarrolla en el ambiente social, a través del que entra en contacto con la naturaleza. La sociedad, en su complejidad, es el factor más importante que determina y organiza la conducta del hombre.

El factor decisivo de la conducta humana no es sólo el factor biológico sino también el social, que aporta a la conducta del hombre componentes completamente nuevos. La experiencia del hombre (…..) es la función compleja de toda la experiencia social de la humanidad y de sus distintos grupos  (Vigotsky, 2000).

A partir de la comunicación entre padres e hijos mediante el lenguaje, gestos y actos, se perfila la actividad y el comportamiento humano a través de la historia. Los infantes desarrollan la conducta y la perfeccionan gracias a la plasticidad  y capacidad de adaptación al medio.

La conciencia no viene dada desde el principio ni es producida por la naturaleza, la conciencia es un producto de la sociedad, es elaborada. Por ello la interiorización no consiste (simplemente)  en la transferencia de una actividad externa a un plano interno preexistente, son los procesos por los que este plano es formado. (Leontiev, 1981 en Werstch, 1995).

Cada cultura transmite su historia a lo largo del tiempo modificada por los desarrollos sucesivos.  Los descubrimientos de cada estadio sociocultural, sucesos, creencias  y usos se reflejan en las instituciones,  en los avances científicos, comportamiento y pensamiento de cada época. Toda la historia sociocultural influye en los períodos sucesivos. De ahí la sociogénesis y  la denominación “Teoría sociocultural o sociohistórica”.

La participación activa en el devenir de la historia conforma nuestro pensamiento, nos permite conocer los orígenes de cada cultura, entender las razones de los acontecimientos pasados  e, incluso, predecir una aproximación a los acontecimientos y desarrollos del futuro.

Todos nosotros empleamos en la ciencia, en la cultura y en la vida, la enorme cantidad de experiencia acumulada por las generaciones precedentes que no son transmisibles por la herencia biológica (Vigotsky, 2000)

 Mediación y Función Semiótica o Simbólica

Simbolizar es reflejar un objeto o idea mediante un signo convencional en una cultura determinada, de forma que pueda ser interiorizada y evocada mediante la audición o visión. Hay símbolos visuales representados por imágenes y símbolos auditivos, especialmente el lenguaje.

Los símbolos o signos[iii] -que estudia la ciencia semiótica o semiología[iv]– permiten la comunicación entre los individuos y la transmisión de objetos de conocimiento interiorizados como ideas. Los símbolos lingüísticos son palabras agrupadas en frases o discursos que contienen un significado concreto y pueden abstraerse en ideas generales.

El uso de los signos permite la representación mental, la evocación de recuerdos y expresión de los mismos, es decir origina el pensamiento. El uso de los signos se conoce como función simbólica.  El desarrollo de la función simbólica comienza aprox. desde el segundo año de vida.

En los actos o relaciones sociales la cultura se transmite mediante signos o símbolos  -de ahí la mediación -. Los signos mediadores como el lenguaje y la comunicación facilitan la trasmisión e interiorización de la cultura entre los adultos y las nuevas  generaciones.

Vigotsky considera el signo lingüístico o lengua como poseedor de significado, siendo  la característica fundamental  del desarrollo intelectual  humano. En la naturaleza del significado proporcionado por los sistemas de signos se basa la relación genética entre el desarrollo individual y social.

Esta relación es el núcleo del enfoque teórico de Vigotsky, la cual explica la elaboración conjunta del pensamiento entre los individuos y la sociedad (Werstch, 1995).

Para Vigotsky el signo actúa como un instrumento de actividad psicológica, al igual que una herramienta lo hace en el trabajo. Tanto el uno como la otra ejercen una función mediadora. Advierte sin embargo que esta analogía no debe interpretarse literalmente, sino como una metáfora.

 Interiorización y  Herramientas psicológicas

Según  Vigotsky, la interiorización es el proceso por el que se transforman los fenómenos sociales en fenómenos psicológicos. A través de la influencia social cambia la estructura y propiedades de las funciones mentales básicas que se desarrollan y transforman en superiores. La transformación se produce por la relación genética de la actividad externa e interna que depende de la exposición del niño a las formas culturales maduras de comportamiento.

Llamamos interiorización a la reconstrucción interna de una operación externa. En el desarrollo cultural del niño toda operación aparece dos veces: primero entre las personas, y, más tarde, en el interior del propio niño. Vigotsky (2003)

De este modo las funciones mentales aparecen dos veces en dos planos distintos, primero en el plano social como una categoría interpsicológica y luego en el plano psicológico, como una categoría intrapsicológica, de forma que existe una conexión inherente entre los dos planos de funcionamiento. Por ello la realidad social es el determinante fundamental de la naturaleza del funcionamiento intrapsicológico.

La interiorización no resulta una copia exacta de la vivencia, sino que la relación genética implica la transformación individual que se produce en cada persona de un modo particular y constructivo. De ahí el carácter constructivista de la teoría de Vigotsky.

Vigotsky explica el origen de la interiorización con el ejemplo del gesto de señalar que, en principio, comienza con el ademán de un niño para alcanzar un objeto. La madre interpreta el ademán como deseo de asir dicho objeto. Así el intento del niño produce la reacción de otra persona. Un movimiento externo se convierte en una indicación con un significado concreto en el plano interpsicológico adulto-niño, que, al ser interiorizado por éste, pasa al plano intrapsicológico. Este hecho se corresponde con la  Ley de la doble formación:

Una operación que inicialmente representa una actividad externa, se reconstruye y comienza a suceder internamente; el proceso interpersonal queda transformado en otro intrapersonal, siendo el resultado de una serie prolongada de procesos evolutivos en los que interviene la actividad. Vigotsky (2003)

Werst y Stone (1985) afirman que la aparición del control voluntario por parte del niño es la conclusión del proceso general de la interiorización en la teoría de Vigotsky, es decir, el proceso de control interno sobre las formas de signos externos.

El control voluntario de los signos en el plano intrapsicológico es el principio del desarrollo del plano interior de la conciencia, de un aspecto del funcionamiento intrapsicológico a partir del interpsicológico. Por ello afirma  Vigotsky que los procesos internos  se derivan los externos, reflejando aspectos de la estructura social (Werst y Stone, 1985 en Werstch 1995).

Por tanto las funciones psicológicas superiores proceden de la interacción social y corresponden a las relaciones sociales interiorizadas. Su origen y estructura genética es social, así como los signos o formas de mediación son sociales. Individualmente, cada persona conserva las funciones interiorizadas a partir de la relación social.

La interiorización de las actividades humanas desarrolladas históricamente es un rasgo específico de la psicología humana que reconstruye –psicológicamente-  las formas culturales de conducta mediante operaciones con signos.

Siguiendo a Marx y Engels, Leontiev afirma: El pensamiento y la conciencia son determinados por la existencia real, por la vida de los hombres y solo existen, como conciencia de los mismos, como un producto del desarrollo del sistema de relaciones objetivas (Leontiev, 1984)

Por tanto, la mediación a partir de signos o símbolos facilita la sociogénesis con la interiorización del comportamiento social. Los signos se convierten en herramientas o instrumentos psicológicos, cuya aparición y evolución representaba para Vigotsky la medida de la historia sociocultural.

Herramientas psicológicas como son el perfeccionamiento de los medios de trabajo, el lenguaje y otros sistemas de signos que sirven como auxiliares en el proceso de dominio del comportamiento.

Las diferencias entre signo y herramienta consisten en las distintas maneras de orientar la actividad. La herramienta conduce la influencia humana en el objeto de la actividad, actúa externamente y modifica los objetos. Sin embargo el signo no cambia nada en el objeto de  una operación psicológica, es un medio para la actividad interna. (Vigotsky, 2003).

 Las Funciones Mentales Primarias y Superiores

Las funciones mentales, también llamadas procesos cognitivos o psicológicos corresponden a las capacidades humanas psicobiológicas mediante las que el hombre desarrolla su inteligencia. Vigotsky consideraba la diferente naturaleza  cambiante del desarrollo;  distinguía entre el desarrollo natural y el desarrollo sociocultural. Así consideraba  primarias o básicas a las funciones mentales que dependen del desarrollo natural. Funciones como la atención, la percepción,  la memoria y el pensamiento aparecen en formas primarias y se transforman en superiores con el desarrollo sociocultural.

Las funciones mentales o procesos cognitivos superiores surgen a partir de los cambios cualitativos experimentados por las  capacidades humanas de origen psicobiológico. Dichas capacidades se transforman y desarrollan mediante la interacción con las fuerzas sociales. La interacción se materializa a través de la función semiótica o simbólica. Así las funciones mentales superiores tienen origen extra e intrapsicológico.

Vigotsky otorga al lenguaje una importancia capital en el desarrollo de los procesos psicológicos, al considerar que los niños comienzan a dominar su entorno mediante el uso de la lengua antes de dominar su propia conducta. De este modo atribuye a la simbología lingüística una función específica de organización que se introduce en el proceso del uso de instrumentos y  produce nuevas formas de comportamiento. (Vigotsky, 2003).

El momento más significativo en el curso del desarrollo intelectual  ocurre cuando dos líneas de desarrollo completamente independientes, como son el lenguaje y actividad práctica, se combinan para dar lugar a las formas específicamente humanas de la inteligencia práctica y abstracta.

Al utilizar las palabras para crear un plan específico, el niño alcanza mayor efectividad utilizando, como herramientas,  no solo los objetos que están al alcance de su mano; sino buscando otros estímulos que puedan ser útiles para la resolución de la tarea y planeando acciones futuras. (Vigotsky, 2003).

La característica diferenciadora de las funciones mentales primarias consiste en su correspondencia a estímulos externos, procedentes del entorno, no contemplando todavía la intelectualización.

Por el contrario las funciones mentales superiores obedecen a estímulos internos creados por el propio individuo,  –léase artificiales– que son causa del comportamiento consciente, voluntario  y autónomo, es decir, intelectualizado.

Durante la edad escolar se encuentra la transición de los procesos o funciones psicológicas primarios a los superiores. Es cuando surgen la conciencia, la memoria y la actividad voluntarias, fundamentadas  en el pensamiento. En suma, todo lo que corresponde al intelecto.

La transición se produce mediante la influencia sociocultural  externa que es interiorizada por los individuos. Por ello el control voluntario de la actividad humana requiere de la interiorización por mediación del entorno social,  del cual dependen las herramientas psicológicas o signos, es decir, de la función simbólica en la que el lenguaje es uno de los factores más importantes.

En el amplio sentido de la palabra, es en el habla donde reside la fuente del comportamiento y de la conciencia. El habla constituye, por un lado, un sistema de reflejos de contacto social y, por otro, el sistema preferente de los reflejos de la conciencia, es decir, que sirven para reflejar la influencia de otros sistemas. (Vigotsky, Obras Escogidas Tomo I)

Así Vigotsky desarrolló un nuevo concepto de psicología al seguir la idea de Marx, que afirmaba que para entender al individuo era preciso entender las relaciones sociales del contexto en que se desenvuelve. Siguiendo esta máxima,  Vigotsky declara que la naturaleza psicológica humana se origina a través de las relaciones sociales interiorizadas que se transforman en funciones mentales superiores. (Werstch, 1995).

Josefina Alborés Núñez

Publicado el 15 de diciembre de 2019

 

BIBLIOGRAFÍA/ WEBGRAFÍA

Vigotsky, L.S.: 2000. Psicología Pedagógica. Un Curso Breve. Buenos Aires.                                   maratavarespsictics.pbworks.com › file › fetch › 140462358-PSICLOGIA-P…

“    : 2003. El Desarrollo de los Procesos Psicológicos Superiores. Crítica. Barcelona

“    : Los Métodos de Investigación Reflexológicos y Psicológicos. Obras Escogidas                             Tomo I   http://www.taringa.net/perfil/vygotsky

Werstch, J.V.: 1995: Vigotsky y la Formación Social de la Mente. Paidós, Biblioteca    Cognición y Desarrollo Humano. Barcelona

Leontiev, A.N.: 1984. Actividad, Conciencia y Personalidad. Editorial Cartago. Mexico

NOTAS

[i]    https://es.slideshare.net/andreis81/vigotsky-pensamiento-y-lenguaje-traduccion-    argentina-de-1964

[ii]   Comportamiento: equivalente a conducta y viceversa

[iii]   La palabra símbolo proviene del griego symbolon, cuyo significado etimológico corresponde a sin: unir     y ballein: lanzar. Por tanto símbolo significa lanzar para unir. Su significado contiene la idea de la comunicación mediante los signos para la relación o unión entre las personas. https://www.significados.com/simbolo/

iv]  Semiótica http://www.filosofia.org/enc/ros/se4.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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